En picado
Cumplo con una deuda pendiente. Hacer una referencia a En picado, de Nick Hornby.
El libro lo descubrí de la mano de la Euterpe Pop Wodehouse:
Recomiendo este libro que acaba de salir de Nick Hornby. Tierno, divertido, ácido, descarnado, cruel.
Si te ha gustado Alta Fidelidad, y te gusta la música, y eres sensible, y a veces te sientes como un bicho raro, eres candidato a sucumbir al encanto de este libro.
Obviamente, uno no se pudo sustraer a ese canto de sirena. Por lo de la música y lo de bicho raro, no por lo de sensible.
Luego se presentó Raúl Luceño, cual Justino con la puntilla, con sus interrogantes suicidas.
El problema es que casi no me han dejado hueco para definir algo concreto sobre o en torno al libro. Y, por supuesto, tampoco se trata de hacer crítica. Luego pasa lo que pasa. Así que daré algún rodeo para completar la entrada.
Cuatro personas intentan suicidarse en una misma noche y en el mismo lugar, pero fracasan estrepitosamente en su intento. Si quieren más argumento, será difícil que alguien se lo proporcione sin leerle la novela completa.
El principal, y no escaso, mérito de esta novela, una novela de personajes, puesto que la trama es mínima, es el haberles extraído todo el jugo a éstos. Pero extraerlo de donde no hay, puesto que son cuatro personajes patéticos, insulsos y descerebrados. Sólo una de las protagonistas, de lastimosa vida, podría salvarse de la quema en un juicio final. El magnífico oficio de Hornby, porque hay que ser un magnífico artesano para escribir tantas páginas sobre tan inconsistentes cimientos, saca adelante la lectura con placer e inteligencia.
Indudablemente, sólo el humor negro es capaz de servir de argamasa para tan endebles ladrillos. Y lo hace desde el desopilante principio («¿Puedo explicar por qué quería saltar desde lo alto de un edificio? Pues claro que puedo explicar por qué quería saltar desde lo alto de un edificio. No soy ningún maldito idiota») hasta una especie de happy end sui géneris. Pero esta clase de genio tiene su amargor. Esos protagonistas deambulan por el planeta buscando una razón para vivir; razón, o razones, que han desperdiciado, dilapidado o ignorado a lo largo de sus vidas, cortas en algunos casos y menos cortas en otros. Duro. Como la vida misma.
Luego se presentó Raúl Luceño, cual Justino con la puntilla, con sus interrogantes suicidas.
El problema es que casi no me han dejado hueco para definir algo concreto sobre o en torno al libro. Y, por supuesto, tampoco se trata de hacer crítica. Luego pasa lo que pasa. Así que daré algún rodeo para completar la entrada.
Cuatro personas intentan suicidarse en una misma noche y en el mismo lugar, pero fracasan estrepitosamente en su intento. Si quieren más argumento, será difícil que alguien se lo proporcione sin leerle la novela completa.
El principal, y no escaso, mérito de esta novela, una novela de personajes, puesto que la trama es mínima, es el haberles extraído todo el jugo a éstos. Pero extraerlo de donde no hay, puesto que son cuatro personajes patéticos, insulsos y descerebrados. Sólo una de las protagonistas, de lastimosa vida, podría salvarse de la quema en un juicio final. El magnífico oficio de Hornby, porque hay que ser un magnífico artesano para escribir tantas páginas sobre tan inconsistentes cimientos, saca adelante la lectura con placer e inteligencia.
Indudablemente, sólo el humor negro es capaz de servir de argamasa para tan endebles ladrillos. Y lo hace desde el desopilante principio («¿Puedo explicar por qué quería saltar desde lo alto de un edificio? Pues claro que puedo explicar por qué quería saltar desde lo alto de un edificio. No soy ningún maldito idiota») hasta una especie de happy end sui géneris. Pero esta clase de genio tiene su amargor. Esos protagonistas deambulan por el planeta buscando una razón para vivir; razón, o razones, que han desperdiciado, dilapidado o ignorado a lo largo de sus vidas, cortas en algunos casos y menos cortas en otros. Duro. Como la vida misma.




12 argumentos:
Bueno Fernando...deje que me reponga de lo de Euterpe(a ver qué me ha llamado ahora este!!!pensé yo al principio).Bueno gracias,no hacía falta nada de eso ,me da mucho corte.
realmente no es fácil hacer un libro con tan pocos ingredientes,a ver quien aguanta trescientas páginas así!!.Tambíen nos plantea la posibilidad de que en realidad todos somos posibles suicidad,no es necesario que se den circustancias especiales.Es decir que estamos en el filo de la vida.También que en realidad no existen razones para hacerlo porque siempre se encuentran más razones para al menos,esperar un día más.También expresa la idea de que esos cuatro pirados podíamos ser cualquiera de nosotros,quiero decir que no andan más perdidos ni inseguros que nosotros.En realidad todos andamos un poco a ciegas y sin rumbo fijo,nos sentimos solos en medio de nuestro entorno aunque tengamos gente fija y segura que nos proteja.En el fondo estamos solos con nosotros mismo y tampoco nos fiamos mucho de nosotros mismos.Somos nuestro principal enemigo.Quise hacer reseña sobre el libro una vez leído pero no me sentía suficientemente segura de acertar en mis ideas.
También se plasma la idea de que en el fondo todos queremos que nos hagan caso y que se puede también vivr sin una buena razón para hacerlo.
Dicen que suicidarse es de cobardes,pues creo que es de valientes porque en este libro nadie se ha atrevido a hacerlo,no es tan fácil apretar un gatillo,ni arrojarse al vacío.
Este libro también expresa ideas alejadas del suicidio como que personas tan diferentes entre sí en edad ,situación socio- económica,mentalidad etc puede ayudarse entre sí y convivir.Es maravilloso hacerlo si se consigue pues ahí está el verdadero enriquecimiento personal.
La parte de las vacaciones en tenerife es sublime,además conozco todo lo que describe pues he estado.
De todos ellos cuál sería el que más motivos tiene para suicidarse?.
Un besazo.
El Libro lo estoy empezando por lo que aún no puedo pronunciarme.
En cuanto a la idea del suicidio, yo decidí hace muchos años que no me lo iba ni a plantear, porque ¿para que me voy a suicidar yo, para dejarles a los demas en paz? que se suiciden ellos, yo me quedo a dar la lata.
Aunque pueda parecer simplista, y con cierto toque de humor, creo que lo cierto es que a veces las cosas no son tan negras como las vemos, y si bien es verdad que supone un valentia el acto en sí, la decisión es cobarde, pues lo duro es seguir bregando y aguantando muchas cosas y/o personas día a día.
Jo, llega uno de sus vacaciones y se encuentra con un post de Fernando, en el que a uno le citan (gracias) y comparan con Justino (jejeje), analizando encima uno de los últimos libros que me he leido (ya sabrás que ahora estoy con 'Cien años de soledad' y que si tú te enamoraste de Amaranta a mí me ha prendado Rebeca), con el que disfruté bastante (no tanto como con Alta Fidelidad) y lee el análisis de Fernando coincidiendo prácticamente punto a punto.
La gracia de la obra, como dices, radica, en mi opinión, en los personajes, extravagantes a la vez que algo comunes... Hornby tiene calle y mundo y encima, con esa calle y ese mundo, se carga la mochila y viaja al extraño espacio de los suicidas, pero insisto, con calle y mundo. Es imposible acercarse a un tema tan... ¿turbio?... sin calle y mundo. Su calle y su mundo: creo que eso es lo que más me gusta de su literatura.
Por cierto, como libro centrado en personajes sobre todo, votación: Mi personaje favorito es JESS, la hija del Ministro (a carcajada limpia con ella, oigan)
Perdón por la extensión del comentario.
Por llevar la contraria al optimismo de La Dueña, yo estoy de acuerdo con Woody Allen cuando dice que en la vida sólo podemos distinguir entre lo horrible y lo miserable. Lo horrible es lo que todos sabemos. Y lo miserable lo conformamos todos los demás.
¡Alegría!
Wodehouse No podría añadir, restar ni enmendar un ápice a todo lo que dices. De verdad de la buena. Es un comentario inmejorable.
En cuanto a cuál de los personajes tendría más motivos, en mi modesta opinión la única con motivos más o menos razonables sería Maureen, cuya vida se ha visto machacada entre la desgracia de su hijo y una religiosidad devastadora; los demás son unos descerebrados sin motivo alguno para el suicidio, puesto que sus (supuestas) desgracias personales están ganadas a pulso.
Dueña En efecto: el acto del suicidio supone valentía, pero aún más valentía y dignidad supone seguir adelante. Como dice la genial frase de Saramago, «resistir sin esperanza es la suprema dignidad del ser humano». Pero, si además hay esperanza, es necesario resistir y luchar.
Raúl El poder citar a mi gente es un privilegio.
En efecto, el bueno de don Nick tiene pinta de ser un sujeto del que puede aprenderse mucho e incluso pasar unos buenos ratos alrededor de unas pintas de ale.
Dentro de la extravagancia y normalidad de los personajes, también a mí me encanta Jess. Además de finarse de risa con ella, está perfectamente construida con su analfabetismo, su radicalismo adolescente e incluso su buen fondo (pero muy al fondo).
Por cierto, es lógico extenderse en los comentarios de los libros, así que duro y dale.
Noe Eso, por llevar la contraria. Es un golpe bajo utilizar a don Woody para fines tan alevosos.
no me imagino un libro de Hornby con el tema suicidio... a mi Fever Pitch y High Fidelity me hicieron pasar muy buenos ratos. :)
Soy fan del hombre.... voy a buscar este titulo ya mismo!
A Noe: me he quedado muda de estupefacción. Ya pensaré algo. Mientras sólo decir que el comentario es acorde con la foto de la blogera. Menos mal que sé que en el fondo no eres tan negra, y aun y cuando en el fondo lo que dices es cierto, todos seguimos aquí, y en general nos agarramos con dientes y uñas para permanecer.
!Siempre nos quedara París!.
Dueña, bonita, y Fer, majo. Allen es un pesimista con humor, que siempre es mejor que un optimista sin pizca de gracia.
Mami Muy curiosas las redes que se montan por aquí...
Noe No sé si quieres decir que Allen es muy divertido, o que los aludidos somos unos pesaos. Ah, ya entiendo... las dos cosas.
Dueña Noe, como tú, cuando es buena es muy buena. Pero cuando es mala, es mucho mejor.
Sí,mi querido ferdinando,creo que Maurren es la más desarraigada en esta historia,la más desvalida e impotente además de no tener muchos recursos naturales y mentales...Y aún así resulta ser la más positiva y la que más rendimiento saca a su nueva vida...
El resto son bastante egoístas y es justo lo que la vida les devuelve como pago por ello.Me tiraría horas hablando de escenas en concreto.La madre de Jess es muy muy british,¿has visto." un pez llamado Wanda"???,peliculón de los Monty Pyton de mis amores,pues me recuerda a la mujer del magistrado que se enrrolla con Jamie lee Curtis,muy salada la muchacha...A qué es tipo la madre de jess esa señora...
Wodehouse Eso es. Además, esa especie de paradoja suele ocurrir en el mundo no ficticio.
En lo de la madre de Jess, no lo había pensado, pero estaría muy bien en ese papel. La actriz, Maria Aitken, es una actriz british por excelencia, casi casi una especie de Stephen Fry en femenino.
María Aitklen...me encanta ese tipo de mujer fría que no fuerte,que nunca llora,ni se rompe,ni resquebraja.Con ese puntito-puntazo de hipocresía.Quizá porque yo soy precisamente todo lo contrario.Stefhen Fry...igual un pedazo de actor como la co de un pi. muchos Musus.
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