Dialéctica (II). Antítesis.
EL PRODUCTO.
Entre la infinita variedad de productos que lanza a los mercados la industria nacional, suele tener un cierto prestigio social el consistente en un acopio de hojas de papel escritas a las que se le añaden (para que no se caigan, más que nada) unas tapas con dibujos o una fotografía. Dependiendo de la calidad del papel, la fama del poseedor inicial de la patente (en términos técnicos: autoría), la capacidad de la fábrica que compra ésta o la habilidad de sus responsables comerciales, factores éstos muy variables y cuyo orden no altera el producto, sus cifras de venta pueden ser millonarias o pueden promover quiebras fraudulentas. También hay términos medios, todo sea dicho.
En estos tiempos de fragilidad espiritual y mengua intelectual, aunque nunca peores que los precedentes (cualquiera tiempo pasado fue peor), uno de los productos celulósicos más rentables es el que refiere su contenido impreso a esos tiempos que no fueron mejores. Tiempos, preferentemente los anteriores a la caída de Constantinopla, en que la falta de prosperidad, seguridad y libertad se compensaba sobradamente con la realización de gestas épicas (matanzas indiscriminadas entre banderizos), quijotadas anacrónicas, frenética escritura de Códices Arcanos y construcción masiva de catedrales. No es de extrañar, por tanto, que un buen número de fábricas rotativas haya hecho uso de la fórmula filosofal que transmuta el papel en Bonos del Tesoro. Una fórmula que, a diferencia de la buscada por los alquimistas, es muy sencilla tanto en su preparación como en su aplicación. Veamos.
Búsquese a alguien con cierta facilidad en la juntura de palabras; si es fémina la juntadora, con el producto obtendrá un plus de beneficios en cuanto a materias disquisitivas sobre literatura femenina, literatura hecha por mujeres y todas esas grandes cuestiones de amplio eco en los medios de comunicación masiva. Sobre la escribidora recaerá la obligación contractual de documentarse grandiosamente sobre esas épocas pretéritas, a lo cual el advenimiento de las TIC puede ayudar sobremanera (un poco de Encarta, un poco de Wikipedia y otro poco del rincón del vago obran prodigios al respecto), y cuya contrapartida consistirá en causar gran admiración entre los compulsivos consumidores presentes y futuros del producto.
También se incluirá como obligación ineludible de la escribanía la entrega de un manuscrito (o teclescrito) de número no inferior a varios cientos de páginas, preferentemente en múltiplos de cuatro, que se traducirá en algunos cientos de miles de productos. Esta obligación es ideológica más que nada, y responde a la ecológica máxima de “La Amazonía será nuestra o no será”.
En estos tiempos de fragilidad espiritual y mengua intelectual, aunque nunca peores que los precedentes (cualquiera tiempo pasado fue peor), uno de los productos celulósicos más rentables es el que refiere su contenido impreso a esos tiempos que no fueron mejores. Tiempos, preferentemente los anteriores a la caída de Constantinopla, en que la falta de prosperidad, seguridad y libertad se compensaba sobradamente con la realización de gestas épicas (matanzas indiscriminadas entre banderizos), quijotadas anacrónicas, frenética escritura de Códices Arcanos y construcción masiva de catedrales. No es de extrañar, por tanto, que un buen número de fábricas rotativas haya hecho uso de la fórmula filosofal que transmuta el papel en Bonos del Tesoro. Una fórmula que, a diferencia de la buscada por los alquimistas, es muy sencilla tanto en su preparación como en su aplicación. Veamos.
Búsquese a alguien con cierta facilidad en la juntura de palabras; si es fémina la juntadora, con el producto obtendrá un plus de beneficios en cuanto a materias disquisitivas sobre literatura femenina, literatura hecha por mujeres y todas esas grandes cuestiones de amplio eco en los medios de comunicación masiva. Sobre la escribidora recaerá la obligación contractual de documentarse grandiosamente sobre esas épocas pretéritas, a lo cual el advenimiento de las TIC puede ayudar sobremanera (un poco de Encarta, un poco de Wikipedia y otro poco del rincón del vago obran prodigios al respecto), y cuya contrapartida consistirá en causar gran admiración entre los compulsivos consumidores presentes y futuros del producto.
También se incluirá como obligación ineludible de la escribanía la entrega de un manuscrito (o teclescrito) de número no inferior a varios cientos de páginas, preferentemente en múltiplos de cuatro, que se traducirá en algunos cientos de miles de productos. Esta obligación es ideológica más que nada, y responde a la ecológica máxima de “La Amazonía será nuestra o no será”.
Hay que advertir, a pesar de su sencilla elaboración, que no todo el monte es orégano, y que la volatilidad de estos productos financieros en el mercado de futuros es muy alta. El único factor seguro atrayente de los dividendos es el renombre de escribidores-as con carisma suficiente como para espetar a los colegas menos renombrados lindezas del estilo:
No obstante, puede que algunas redes socio-personales creadas con valor puedan ayudar a escapar de la aplastante maquinaria. Vale la pena intentarlo. Y hasta puede ser divertido.
Sois una cuadrilla de aprendices. No quería molestar a ningún “escritor”, pseudoescritor, escritorcillo, protoescritor, pre-escritor, cuasiescritor… pero escritor es sólo el que se gana las lentejas con ello. Todos vosotros sois otras cosas (profesores, periodistas, carniceros, amas de casa…) que, además, escribís, lo cual está muy bien si os ayuda como terapia. Animo a todos los que escribís, pero sed conscientes de que no sois escritores.
Con cariño.
No obstante, puede que algunas redes socio-personales creadas con valor puedan ayudar a escapar de la aplastante maquinaria. Vale la pena intentarlo. Y hasta puede ser divertido.
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14 argumentos:
Pues realmente sí resulta aplastante tal maquinaria, y supongo que o pasas por el aro o pasas por el aro. Pero me parece bien que haya gente que se resista a ello. Muy bien. No hay nada que sea imposible de cambiar. Ah, no sé quien pronunció ese párrafo; bueno, tal vez se halle en posesión de la verdad. Hay personas que nacen con el toque o don "divino" de la escritura... con su pan se lo coma, dando importancia a su comentario se le hace más importante aún (estupendo por eso mismo no poner su nombre). Charlot... genial. Un beso, y buen fin de semana.
¿De quien es esa perla acariciante?
de quien ese nácar balsámico,
de quien esa pluma diseccionadora,
de quien ese bisturí literario?
Cirujano que "entraña"blemente nos vacías de tanta virtud y con tanta osadía nos separas del montón.
En que cima te alzas, vanidoso y singular, que sin cara y sin mombre te prodigas y te ensalzas?
cubren tu rostro pastas de duro cartón? tomas café con Cervantes? o un vino con Ovidio?
Un beso Fernando,
ana.
Ah! ya sé que no es de Toti, me alegro, pero claro, después de que se aclare que ha habido alguien usurpador de nombres diciendo estas cosas, después de descubierta la mentira de su nombre, el o la muy capullino-a, no ha dicho ni "mu", calla como un-a cobarde.
ana.
Un artículo interesante aunque llevo varios días desconectada de la red así que no sé bien de qué va y quién está detrás,un saludo en todo caso!
El libro y el escritor están siendo convertidos en los títeres del mercado. Muy pocos hacen un papel digno. Como si el libro y el escritor no existiesen al margen de sus leyes. Y es de ahí precisamente de donde tienen que surgir.
Un saludo, Fernando.
¿Pero los aprendices no éramos buenas personas / piezas?
Dentro y fuera de la maquinaria hay de todo como en todas partes. Tal vez lo importante sea la dignidad como se ha mencionado por ahí y muchas veces la autoestima, aunque algunos la confundan con prepotencia
Me voy a quedar calladita hasta leer la síntesis.
Carlota No creo que se pueda cambiar nada, pero sí que algunos puedan intentar, sólo intentar, escapar de esa maquinaria. Ya contaré si es posible. En cualquier caso, el intento merece la pena.
Un beso.
Ana El principio es emocionante, arrebatador, de auténtico arrebol; pero lo de vanidoso no sé si lo va a encajar como se debe. El cirujano, quiero decir...
En cualquier caso, el beso me lo quedo yo ;)
Ah, y Ana, en cuanto a lo del supuesto usurpador, no sé si está tan claro que haya existido, por los indicios y demás. Según se ha podido enterar uno.
Goroka Es fácil enterarse. Estamos a un solo paso de descubrirlo.
Hombredebarro Incluso se están inventando máquinas que escriben libros. Total, para lo que se escribe y vende, hace el mismo papel, no se muere ni se cansa, ni se queja, ni te puede demandar, entre otras muchas ventajas. En cuanto las perfeccionen un poco ya nos podemos ir a casa a seguir leyendo a los clásicos.
Un saludo.
Mak Pero los Aprendices no se dedican a endosar repertorios milenarios (en páginas) catedralicios ni conjuraciones esotérico-bíblicas o cosas por el estilo. Mira, si no, la concisión de Alorza escribiendo :)
Carmen Justo es reconocerlo. Si no hubiera también algo bueno en la maquinaria sería imposible hacer nada en este sentido. Se trata de encontrar la aguja en el pajar, es decir, tener algo de suerte. Como en todo.
Viendo tanta prepotencia y vanidad en este mundillo, cuesta mantener la autoestima en su justo término.
Noe Je, je... siguiendo el juego, ¿eh?
Vale la pena intentarlo, todo sea por derrotar la maldita maquinaria.
Un saludo cordial.
Alicia
Veo, Fernando, que insistes en adjudicarme unas palabras insultantes que no son mías y dudas de que exista el supuesto usurpador de mi identidad. Ignoro cuáles son tus razones para hacerlo y esas fuentes de información de las que tan seguro pareces. Calumnia que algo queda, dicen. En fin, tú sabrás por qué lo haces, yo, desde luego, no.
Toti
Hijo mío, que Dios te conserve el buen juicio y la sensatez con la que has sido premiado en esta vida, a la hora del reparto de cualidades y/o valores.
Bien visto...toda mi vida suspirando secretamente por ser escritora...creo que ya no me apetece. Preferiría ser Mujer-bala, en lugar del tradicional hombre -bala de toda la vida.
Todavía no conozco a ninguna, sería pionera y todo.Aparte de ser un reto, lo veo incluso como profesión con futuro.
Hijo mío, me acomplejas, en serio, qué capacidad de analisis, qué afinación la tuya. Te tendré que dar el premio!
Alicia Muchas gracias por este animoso comentario.
Veremos si se puede hacer a través de Tres Gymnopedias.
Un saludo afectuoso.
Toti Yo no he mencionado nombre alguno, precisamente porque el tema no está claro, y recalco lo de no está claro. El caso es que alguien escribió eso, por algún motivo que se desconoce. En tal caso, difícilmente se puede hablar de calumnia ni nada por el estilo. Salvo que quien se quiera dar por aludido, lo quiera considerar así.
Si es que tú eres Toti, lo que sigue sin estar claro.
Eloise Para complejos respecto de los demás ya tengo yo bastantes, así que no seas acaparadora.
Lo de mujer-bala, en el sentido de la vida real, me temo que ya lo sois unas cuantas; y sin red. Algunos tenemos como misión vital intentar servir de red por si os paséis de frenada. Ojalá lo consiga.
Un abrazo de los buenos.
recaredo se pasá visitando links de buenos blogs, asi gana links para él, como ha ganado el de vos. es un tipo sin ética que entrá por abajito, sin ser notado, pero le da resultado.
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