jueves, agosto 28, 2008

De tirios y troyanos. Patinazo.

En el último ejemplar de Babelia figura un artículo de Javier Marías con el sugerente título de Esta absurda aventura. Artículo que ha sido objeto de comentarios en varias blogpáginas, como la de los amigos Pablo y Txetxu, entre otras.

Sustancialmente, el artículo (impecablemente escrito, vive Dios) puede suscribirse por las gentes de bien en los diversos sectores del mundo del libro. Si es que existen tales gentes. Pero también hay en dicho artículo ciertas afirmaciones que uno no entiende sino como boutades de quien se lo puede permitir, o bien como patinazos del artista que vive en su cándida nube.


Así, se queja el autor-editor del escaso caso que suplementos literarios varios (audaces aliteraciones, ¿eh?) le hacen en lo que concierne a su labor editorial con Reino de Redonda.
«El Cultural de El Mundo, por ejemplo, no se ha dignado -cuesta creer que no haya deliberación- sacar reseña de ninguno de ellos(…). El único suplemento que les suele hacer caso es Babelia (…). Los demás acostumbran a ser rácanos (…) y empiezo a pensar que si uno no da la lata, llama, promociona, ruega, amenaza e insiste, mal lo tiene para que su catálogo suscite interés en los medios especializados.»
¿Empiezo a pensar? Pues va con retraso, me parece; como se descuide, le van a picar el billete antes de que termine de pensarlo. Llamar, dar la lata, promocionar, amenazar con que parezca un accidente y otros despiadados recursos es lo que una legión de editores y autores practican/mos a diario con toda suerte de medios de comunicación, bitácoras de prestigio, redes sociales, librerías, familiares, amigos, vecinos y perfectos desconocidos con sus catálogos o libros respectivos. Y aún así, magros resultados obtienen/mos. ¿Acaso no lo sabe, no ha oído al menos rumores al respecto, alguien que lleva tanto tiempo entre borradores y pruebas?
«(…) si ni siquiera los lectores se enteran de la aparición de un título, qué sentido tiene [editar]»
¿De qué porcentaje infinitesimal de libros publicados se enteran los lectores? En efecto: no tiene ningún sentido. Ni escribir, ni publicar, ni vender libros.
«¿Y las ventas? A diferencia de los editores de verdad, no tengo reparo en hablar de ellas. Nuestro best seller (…) ha vendido cerca de cinco mil ejemplares, seguido a distancia por (…), que van por la mitad. Los menos vendidos no llegan ni a mil ejemplares (…).»
Que alguien le pase las cifras de ventas de los miles de títulos que se publican cada año en castellano, por favor. ¿Qué puñadito de libros ha conseguido vender cinco mil o dos mil ejemplares? ¿O siquiera mil? Y eso pidiendo favores, dando la lata y amenazando.
«Habituado a no incurrir en el mal gusto de solicitar críticas y atención para las obras que publico como autor, me cuesta hacerlo para las que saco como editor (…).»
Vaya, me acabo de enterar que, a pesar de los sacrificios de mis padres en proporcionarme una educación esmerada, soy un insolente tabernario. Al igual que otros muchos de mis colegas, de los que no vendemos dos mil ejemplares de cada panfleto. Siento mucho, Neus, César, Javier, Pablo, Noe…, mi grosería imperdonable. No era consciente. Se lo juro.
«(…) ahora admiro a los editores mucho más que antes de iniciar esta absurda aventura, que desde luego trae más sinsabores que ser autor.»
Si me adopta, y me puedo poner el apellido Marías (o el de cualquiera otro del puñado que vende más de mil), o al menos me da un Ducado, podré suscribir la sentencia. Mientras tanto, los sinsabores pertenecen a las subespecies librera independiente y autora-que-le-cuesta-publicar-y-no-vende-ni-mil-ejemplares, preferentemente. Que existen.

Bueno, conste que está muy bien la táctica irónico-párvula de don Xavier I para llamar la atención sobre su pequeño, culto y admirable Reino, no a los menesterosos de la pluma y la plancha, que ya «empezamos a estar» escaldados de aventuras absurdas, duelos sin cuartel y reyertas humillantes, aunque sí a un feliz público que no sospecha la azarosa dimensión que se camufla tras esos entrañables y estáticos objetos llamados libros. Pero me quedo con sus novelas y con los otros muchos de sus artículos, como los que escribe en El País Semanal. No con este patinazo.

Otro día, más sobre escritores apocalípticos y pontífices editores.


Ilustración: la caricatura se públicó en este artículo de El País.

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Technoradas

22 argumentos:

M@k, el Buscaimposibles dijo...

¿Javier Marías? No he leído ningún libro suyo, ¿escribe tan bien como vos, a quien ya le tengo leídos dos, y dos blogs?

La Dueña dijo...

Hay mucha gente que vive en su nube y no se entera del mundo que les rodea, sobre todo afecta a aquellas profesiones que no tienen mucha relacion con los otros o con batirse el cobre día a día. Lo digo en general y no quiero ofender a nadie. Desde luego me sorprende mucho en Marías pues le hace parecer bisoño y pueril, muy lejos de la imagen a la que nos tiene acostumbrados.

Por cierto, ¿de que vive y come?

WODEHOUSE dijo...

Fernando: Mañana leo esto despacito, tiene enjundia. El ordenador me va muy lento(Miguel dice que son los puertos). Lo cierto es que meterse en internet hoy es como subir la Pedraja, Pancorbo o Piqueras cuesta arriba y a pedales con las ruedas cuadradas...no puedo hacer hoy nada de lo que tenía pensado, como leerte! Un beso a la dueña !

Mita dijo...

Ay!bueno, a veces los amores tampoco son perfectos.
jajaja

Sterling dijo...

Estupenda reseña. Buena crítica. Con ese veneno llegaréis muy lejos. Pensad dónde queréis parar.
Espero-post (?!¿), con bula-gule-gula de apocalípticos e integrados.

Buen Fin
Un abrazo

Noemí Pastor dijo...

Como que acaba de caerse del guindo, ¿no? Habrá que darle la bienvenida al mundo real.

Mita dijo...

No creo que le haya preocupado nunca de qué vivir o comer. Probablemente comerá mal, fumará demasiado y se intentará aislar en Soria sin poder escapar de la escritura. Escribir no es sano y supongo que entrar en el mundo editorial debe ser de pena.
Besitos

Apostillas literarias dijo...

Querido Fernando, debo, de inicio, comentarte que Javier Marías no me agrada como escritor, si acaso me gustó un poco, sobre todo el principio, de Mañana en la batalla piensa en mi, pero nada más.

Recuerdo la disputa que se hechó Marías con Antonio Muñoz Molina. Javier Marías también se ha burlado en varias ocasiones de Andrés Trapiello, la última vez a propósito de la reescritura del Quijote por parte del leonés. En fin, que es polémico.

Hace unos días lei uno de sus artículos donde habla mal del crítico literario.

Creo que tus apreciaciones sobre este articulo son totalmente acertas, las comparto. Y añadiría que parece que hiciera un berrinche.

Qué cosas...

Mita dijo...

No son berrinches, evidentemente es algo intencionado.
Muñoz Molina y Marías son dos mundos diferentes, orígenes, maneras de ver el mundo, de sentir,...diferentes... a nadie se le ocurriría ver casado a Marías con la Sra. de Muñoz Molina.(Vamos, por poner un ejemplo :)
El Sr. Marías discute con quien le viene a bien públicamente y es un hecho de sobra conocido lo que valora las relaciones personales y el trato con las personas. Otra cosa es el periodismo...y la galería. En fin...cosas sin ninguna importancia.
Y que haga publicidad a su manera de su propia editorial, es del todo apropiado.
Bessssssssssssitos!

malvisto dijo...

Hombre, Fer; yo no me uno a la polemico, a lo polémico del artículo. MI misión, que acepté de con gusto, es que quería saludar. Pues eso; un abrazo.

andrés,

kukilin dijo...

¿Es prepotente además de polémico este autor Luis María al que desconozco por completo, ò me ha parecido?
Abrazos♥

Luciana dijo...

Tal vez sea una inculta, pero no conozco a este señor. De todos modos me hizo pensar, ¿en qué clase de frasco vive?
Desde niña veo a mi madre, escribir, corregir, publicar y autovenderse. ¿Y este señor lo está descubriendo ahora? ¿Acaso lo censura? Fernando, ya te di mi opinión sobre los escritores, todos son un poco locos.

alex dijo...

Me llama la atención el hecho de que muchos escritores parezcan perdidos en sus propios mundos de color sin darse cuenta qué es lo que ocurre en el mercado editorial. ¿Cinco mil libros? Hay autores de reconocido prestigio que ni siquiera venden esa cantidad. Una editora me confesó en una ocación que en algunos de esos casos ni siquiera llegaban a mil y que el resto de la tirada acababa en el fuego. Y luego está esa tendencia literaria a ser incapaces de valorar lo que hacen los demás, empeñados en criticar al de al lado por el hecho de ser él también escritor. A veces dan ganas de bajarse del tren.

WODEHOUSE dijo...

Pues no les des publicidad a este "fulano" que vive instalado en la queja y en su poltrona; quejándose de vicio. Está de moda quejarse.
Heredó la fama de su padre y de paso el piso en el que vive y vivían juntos hasta la muerte de Julián. Así que no tiene que pagar hipoteca, ni colegios puesto que tampoco tiene hijos...
Lo que no sé es si sabe arreglar visagras. Lo mismo eso lo tiene que pagar.

Dueña dijo...

A wodehouse:

Seguro que no sabe ni arreglar un enchufe, por lo que nos cuenta y ha contado y porque como dice Fernando eso es incompatible con ser artista y es trabajo no remunerado.
Un beso.

Noemí Pastor dijo...

Bueno, bueno. Tampoco hace falta cebarse con el buen hombre. ¿Qué culpa tiene de haber heredado? ¿Y de no tener hijos? Igual quiso tenerlos y no pudo.
Yo tampoco sé arreglar enchufes ni escribir novelas, así que mejor me callo.
Por llevar un poco la contraria a todo el mundo, incluida yo misma.
Y con cariño y un pelín de solidaridad con JM, que fue traductor antes que fraile.

hombredebarro dijo...

Hola, Fernando, poco a poco me acerco de nuevo a la red. Yo creía que los 98 que llevo vendidos del mío eran un record mundial, pero ¡qué mundo!

Mita dijo...

Mu bien dicho, Noemi!jajaja.
Yo me solidarizo con su experiencia en Todas las almas. Y digo yo, para qué necesita este hombre saber arreglar enchufes?
Besos

Fernando dijo...

Una puntualización
Mi intención no era lanzar una andanada a la línea de flotación de Javier Marías. No le tengo en absoluto en mal concepto ni como escritor ni como opinador. Simplemente creo que en este artículo ha tenido algunos deslices, unos intencionados y otros no, que representan a la perfección la idea que tienen en las alturas de cómo deberían funcionar las cosas. Idea que comparto, como todo lo que dice en el artículo sobre los ninguneos de medios de comunicación, partidismos y volatilidad de los productos editoriales.
Por eso creo, como Noemí, que tampoco deberíamos hacer sangre del asunto.

Fernando dijo...

M@k
Según los expertos, escribe bastante mejor que yo. Y no lo niego.
Lo cierto es que no he leído nada de su última trilogía, pero sí tres novelas anteriores. Es muy bueno.

Dueña
¿Ves? Marías me da la razón.
Es que sería como negar la ley de la gravedad o cualquier otra evidencia. Es incompatible. De todo punto.
El día que te pongas a ofender no sé qué va a pasar. Me clausurarán el blog, o algo por el estilo.

Euterpe
Sin prisa.
Le doy el beso. Y otro pa ti.

Mita
Buffff... menos mal. Pensaba que me ibas a retirar el saludo ;)
Sigo pensando que es genial (me remito al pequeño y modesto homenaje en Las lágrimas...), pero en esta ocasión ha fallado en cuanto a la ironía fina.
Como he dicho, me parece apropiado y legítimo, y comparto todo el fondo del artículo, como no puedo por menos. Sólo he pinchado en un par de apreciaciones algo hirientes para algunos.
Un beso.

Noe
Se lo hace, y no me parece mal (del todo). Pero no se lo ha hecho del todo bien, y por eso lo califico de tropezón. No está bien no tener en cuenta a editores y escritores que no venden más de mil por diversas razones.

Sterling
¡Vive Dios! ¡El increíble hombre cambiante! Y aparece con nombre gringo :D
Estoy en ello, descuide.
Gule gule!

Magda
No he leído su última trilogía, aunque sí algunas novelas anteriores, y sus artículos semanales. A mí sí me agrada como escritor. En cuanto a sus ideas, creo que resulta más polémico de lo que quisiera en ocasiones; en cualquier caso, es de esos privilegiados que pueden permitirse el lujo de airear sus opiniones, gusten o disgusten al común.
En este caso, creo que ha intentado ironizar su berrinche, pero no ha atinado; como no ha tenido en cuenta a buena parte de la gente de este mundo que no tiene tales privilegios.
Un abrazo.

Andrés
Me alegro mucho de verte de nuevo por aquí. Y de tu misión :)
Un abrazo.

Kukilin
A mí no me ha parecido prepotente (aunque supongo que a otros sí). Simplemente creo que ha dejado fuera de juego a colegas suyos, escritores o editores, que no tienen su mismo nivel y posibilidades.
Un abrazo.

Luciana
Aunque escribe en español, claro, tiene más predicamento en Europa, con sus traducciones al inglés y al alemán, que en América.
Ciertamente, creo que ha menospreciado a quienes estamos en este negocio de manera artesanal, como tu madre. Probablemente lo haya hecho sin intención, porque no le tengo como a un botarate, pero así le ha salido.
Y, como sabes, comparto tu opinión sobre los escritores.

Eh, Alex, que se bajen ellos, no los que hemos sacado el billete con gusto. Es incómodo viajar en tercera o segunda, pero lo que importa es el viaje.
Y no sólo los consagrados son los que ignoran de qué va todo esto. Lo que pasa es que algunos no tenemos espíritu verdadero de artistas, y claro…
Un abrazo.

Wodie
Tienes razón en lo de esa moda. Es cierto que vivimos en general casi todos instalados en la queja. Al menos en este país. Aunque, pensándolo bien, no sé si es moda o idiosincrasia nacional. Llevo oyendo desde que tengo uso de razón eso de «esto va muy mal, cada vez peor, como siga así no sé adónde vamos a llegar» y toda esa retahíla. Parece que lo normal en esta vida es quejarse, ser agorero; y al que está satisfecho o no se queja se le tacha de simple. Sólo se resalta lo malo, las desgracias, como en el telediario, y a nadie se le ocurre señalar algo positivo.
No tengo mal concepto de Marías, aunque sólo sea por ser hijo y sobrino de quienes fueron, pero podría pedírsele un poquito de mirar hacia abajo.

Antonio
¡Ostras! ¿¿98?? Eres un crack, tío. Me tienes que decir cómo lo has hecho para ver si consigo llegar a tu marca. Ya sabes que hay mucha envidia en este mundillo :D
Me alegro mucho de tu visita.

Pablo Odell dijo...

Como dice Fernando lo comentamos en el Observatorio Tökland sobre Edición XXI. Y viendo que aquí el tema se menea bastante, a lo dicho yo añadiría que no hay que olvidar que por naturaleza Javier Marías es escritor de ficción, y por tanto, se permite el lujo (resultados a parte) de mezclar una serie de temas que sí están afectando al sector editorial en relación a la comunicación de sus productos. Lo más destacable pienso es eso de que ¡Los sinsabores de la edición aumentan cuando los medios de comunicación se muestran ajenos!... Muchos editores se quedan llorando en su despacho si el periodista de turno o el suplemento de marras, no repercute información considerada clave para el lanzamiento de un título. Desde estos territorios en que nos movemos, y sin perder de vista la exitosa experiencia de Fernando con Tres Gymnopedias, tiene más importancia la iniciativa que cometamos hoy de Libros del Asteroide (http://tokland.org/?p=310), que la nota en sí de Marías, obligado por su contrato y la prisa a rellenar con "enjundia" las columnas asignadas en su suplemento (y creo que ahí está un poco la gracia: "meterse con los suplementos y los editores, desde la ficción y la realidad micropyme editorial, "mismamente" en un suplemento).

Saludoa a todos desde Tökland y un abrazo Fernando...

P.D. Lo que tenemos pendiente ya está en mi agenda de trabajo ;)

Fernando dijo...

Pablo
Un placer tu opinión, como no puede ser menos.
Y recibido el mensaje.
Un abrazo.