miércoles, noviembre 25, 2009

25 de noviembre

Hoy, sin más, recomiendo Tres de azúcar.

Refleja, como dice Noemí, «cómo es la violencia cotidiana, el machaque, el desprecio, el insulto, la tortura china de la gotita que cae y cae y te horada el cerebro y te lo anula».





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36 argumentos:

Javier dijo...

a la mujer como el pétalo de una rosa!

Noemí Pastor dijo...

Feliz día, feliz año, feliz vida sin violencia.
Y besos.

El futuro bloguero dijo...

Que se sepa, que nadie vuelva a maltratar una mujer.

Abrazo

Lucía dijo...

Ojalá se haga realidad a partir de hoy mismo.

Un abrazo.

Lula Fortune dijo...

No creo que un día sirva de mucho. Preferiría cambiarlo por el resto del año. En mi ciudad hay un siniestro marcador en una calle, que contabiliza las muertes causadas por la violencia de género. Es estremecedor cómo pasamos diariamente por su lado, constatamos que la cifra aumenta...y pasamos de largo.
Besitos dulces y tristes.

marichuy dijo...

Qué duro, mi querido Fernando

Y qué universal. Escenas como esa, a diario suceden en algún hogar mexicano (en este país la violencia doméstica, registra una altísima incidencia)

Te mando un fuerte abrazo

WODEHOUSE dijo...

Lo que me parece que hay que educar a la gente joven, porque nos están saliendo cada vez más jovencitos los maltratadores. Creo que éstos tiene la escal de valores un tanto alterada y desordenada. Tengo muy poca fé en que esto desaparezca, es la misma sensación que tengo con el terrorismo. Bueno, es que es también una especie de terrorismo, la verdad.

Luciana dijo...

Lo único que pienso cuando recordamos fechas como esta, es que espero que algún día no sean necesarias.
Besos.

Eliane dijo...

Si, Fernando, ojala algún día no haga falta la fecha...pero lo veo un poco utópico! Y si creo que hay que empezar a enseñar a los niños pequeños, que no sean violentos!!!!
En fin,lo que se pueda hacer, servirá!
Un abrazo

Carmen dijo...

Buenos deseos que me llenan de profunda amargura. Indignidad que se te clava y de la que es parece muy dificil salir.

Mikel Alvira dijo...

¿Para cuándo quitar puntos en el carnet de marido/novio/pareja?

María dijo...

Es verdad, FERNANDO,
Que esta es una de tantas vergüenzas cmo decoran tristemente nuestra moderna y desarrollada sociedad.
Y es verdad también que muchas mujeres viven un verdadero calvario entre las cuatro paredes de su casa.
Pero, como soy chica, por tanto fuera de toda duda ja,ja,ja. Quiero romper una lanza, porque también existe mucho marido maltratado por sus esposas, que por desgracia, al menos en nuestro sistema judicial lo tienen muy, pero que muy crudo.

El maltrato, a cualquier persona y por extensión, a cualquier ser vivo, debería ser lo primero que nos inculquen según empezamos a tener uso de razón...¡¡Tristemente, algunos nunca!!
Pero bueno... Se me entiende ¿verdad?

Besos, Fernando.

María dijo...

¡¡Ay, Dios!!


Son las horas...¡¡Quería decir el no maltratar...!!

sorry.:))

Lula Fortune dijo...

Pues mi más sentido pésame por tu vuelta de Venecia. No se cura nunca, te lo digo yo. Puedes robar todo lo que quieras de Lula Fortune y si además, te da el arrebato masoca, bucea en una etiqueta de mi blog llamada "Italia" y encontrarás aquel pérfido viaje detallado entre lágrimas. También puedes robar de allí :)

Ésta era la primera entrada: http://lulafortune.blogspot.com/2008/08/la-casa-del-gelsomino.html

No me hago responsable de los daños.

Besitos y acqua alta.

nancicomansi dijo...

FAntástico el recordatorio, pero creo que los que estamos concienciados aún nos ponemos de más mala leche en ver que servir, _y es tristísimo- sirve para bien poco...
Los que tiene la sensibilidad de un zapato, pues eso, esas reflexiones les resbalan...

No se , a mi me parece que tal como está en este y otros asuntos la sociedad , habría que darle a ésta la vuelta como a un calcetín, que si no...Hmmm...

Besazo!!

Fernando dijo...

Javier.
Supongo que muchas mujeres maltratadas se conformarían con ser el tallo de la rosa: también frágil, pero que se toma con respeto y cuidado.
Un abrazo.

Fernando dijo...

Noe.
Sí, feliz vida sin violencia.
No renunciemos a la utopía.

Fernando dijo...

Futblo.
Lo primero es fácil. Lo otro es mucho más duro.
Pero, por intentarlo, que no quede.
Un abrazo.

Fernando dijo...

Marichuy.
Eso es lo más triste: que es universal. Sucede, en mayor o menor medida, en todos los países y en todas las clases sociales.
Nos queda la esperanza: al menos hoy en día muchos clamamos contra una lacra humana de la que hace algunas décadas apenas se mostraba en público o, si se mostraba, era con orgullo del maltratador y vergüenza de la maltratada.
Confío en que mis hijos y mis nietos se asombren algún día de estos clamores de sus padres.
Un abrazo.

Fernando dijo...

Wode.
Llámese terrorismo, violencia intolerable, o como se llame, es lo mismo. Una persona que abusa de otra por su fuerza, con un arma o valiéndose de cualquier otro medio violento es una persona a marcar y excluir.
Nosotros puede que no veamos desaparecer esta aberración. Pero, si pasamos el testigo, a lo mejor tus hijos y los míos vean y contribuyan a su término.
Un beso.

Fernando dijo...

Luciana.
Y, aunque ya no lo fueran, sería importante seguir recordándolo.
Ojalá estos deseos de futuro sean objeto de memoria necesaria, como hoy lo son desgracias pasadas de la humanidad. Que tenemos en todos los países.
Un beso.

Fernando dijo...

Eliane.
La utopía es necesaria. Aun sabiendo que es inalcanzable, nos guía, sirve de norte para saber hacia dónde debemos dirigirnos.
Hay muchos niños que lo sufren, pero son muchos más los que creo que tienen la oportunidad de cambiar las cosas el día de mañana.
Un abrazo.

Fernando dijo...

Lucía.
Ojalá algún día nos llamen a los de nuestra generación los ojalateros, de tanto ojalá...
Un abrazo.

Fernando dijo...

Mikel.
Más aún: ¿para cuándo un examen previo de marido/novio/pareja?
Nos metemos en asuntos privados, un recorte de libertades... espinoso.
En fin. Paciencia y lucha.
Un abrazo.

Fernando dijo...

Lula.
¿Perplejidad? Yo, al menos lo achaco a la perplejidad. Cifras de mujeres muertas en España, docenas de personas que caen en cada atentado en Bagdad, miles de muertos bajo los tsunamis en Asia... Particularmente, me veo tan insignificante, me siento tan atónito de tanta locura, que no sé qué hacer ni qué pensar. Dentro de mis minúsculas posibilidades, intento unirme al grito contra la barbarie humana.
Un beso triste y con un hilo de esperanza.

Fernando dijo...

Carmen.
Que la amargura, o la perplejidad a que me refería antes, no nos paralice.
Es muy difícil, pero quiero pensar que no imposible.
Muchas gracias por tu comentario.
Un saludo.

Fernando dijo...

María.
Sí, ya se ha mencionado en otros comentarios el repudio de toda forma de prepotencia, de violencia injustificada. No sé si el uso de razón, la educación, la ley o, más bien, todo ello combinado, pueda servir algún día para acabar con esta ignominia.
Se te entiende, por supuesto.
Un abrazo.

Fernando dijo...

Nanci.
Da la impresión de que no avanzamos nada, es cierto. Lo que ocurre es que puede ser sólo la impresión de presente. Quizá sea sólo una ilusión, pero echando la vista atrás creo que se va avanzando; muy lentamente, porque es un camino muy arduo, pero paso a paso.
Por otra parte, tampoco está nada mal esa vuelta al calcetín. Pero, ¿cómo? Supongo que, sería algo a realizar también a largo plazo.
Gracias por ese besazo. Otro enorme para ti.

Arruillo dijo...

Detesto la violencia en cualquiera de sus manifestaciones y esta mucho más si cabe porque surge del seno de lo que debería ser una relación de amor. Al grado que ha llegado hoy día nunca lo había hecho -o nunca nos habíamos enterado -,y no nos queda otra de poner freno a esta locura. No sé como, pero si sé que hay que dar cuantos pasos sean necesario para ello y esta iniciativa tuya es una más de las que terminarán por formar un muro contra esta lacra.
Es educación, es sentido de la convivencia, es intransigencia, es modelo de sociedad, es falta de valores...son tantas cosas, que no nos queda otra que seguir al pie de cañón para que no haya que morir de esta manera tan injusta.
Un saludo, Fernando, agradecido por tus comentarios.

Fernando dijo...

Arruillo.
También es cierto que no sabemos si ha existido siempre esta locura y en este grado, o si se trata de algo propio de estos tiempos menguados.
Como bien dices, algo hay que hacer; quizá todavía no sabemos el qué, pero al menos, abominar de ello pública y notoriamente. Y cuantos más, mejor.
El agradecido soy yo.
Un abrazo.

virgi dijo...

Me ha dejado impactada.
¡Qué buenos esos 4.20 minutos!
No puedo decir más...

Un abrazo, gracias por colgarlo

Fernando dijo...

Virgi.
Es un lugar común, pero ya sabemos que la realidad supera a la ficción. Y esa es la durísima realidad de muchos hogares y muchas mujeres. Que no sale en el cine ni en los telediarios...
Un gran abrazo.

Raquel dijo...

Vida sin violencia. Con libertad, tolerancia, respeto, esfuerzo para entender al otro.
Gracias por recordarnos esto hoy.
Un abrazo

Fernando dijo...

Raquel.
Es un placer; pero casi una obligación.
Un abrazo.

La Dueña dijo...

Creo que ya lo he dicho otros años, el problema de la violencia es educacional, y como dice Woodhouse, se va incrementando, alarmantemente a mi modo de ver, actos de matratos tanto fisico como psicologico entre novietes.

No sé si será por la falta de capacidad de frustración ante situaciones adversas o negativas a los intereses del joven en cuestión. Ciertamente, me preocupa.
Mientras no nos centremos en el aspecto educativo, que pasa no sólo por el colegio y la casa sino por los medios de comunicación, televisión, publicidad, etc, no lo solucionaremos.

Fernando dijo...

Mi Dueña.
Educación, educación, educación. Todos sabemos que ésa es la palabra clave, pero nadie de entre quienes tienen la llave para solucionar el problema hacen lo debido. No sé cómo se llevará en el conjunto global de las familias, donde está la raíz, pero los demás se andan por las ramas.