Ítaca
Cuando emprendas tu viaje a Ítaca
pide que el camino sea largo,
lleno de aventuras, lleno de experiencias.
No temas a los Lestrigones ni a los Cíclopes,
ni al colérico Poseidón,
seres tales jamás hallarás en tu camino,
si tu pensar es elevado, si selecta
es la emoción que toca tu espíritu y tu cuerpo.
Ni a los Lestrigones ni a los Cíclopes
ni al salvaje Poseidón encontrarás,
si no lo llevas dentro de tu alma,
si no los yergue tu alma ante ti.
Pide que el camino sea largo.
Que sean muchas las mañanas de verano
en que llegues -¡con qué placer y alegría!-
a puertos antes nunca vistos.
Detente en los emporios de Fenicia
y hazte con hermosas mercancías,
nácar y coral, ámbar y ébano
y toda suerte de perfumes voluptuosos,
cuantos más abundantes perfumes voluptuosos puedas.
Ve a muchas ciudades egipcias
a aprender de sus sabios.
Ten siempre a Ítaca en tu pensamiento.
Tu llegada allí es tu destino.
Mas no apresures nunca el viaje.
mejor que dure muchos años
y atracar, viejo ya, en la isla,
enriquecido de cuanto ganaste en el camino
sin aguardar a que Itaca te enriquezca.
Ítaca te brindó tan hermoso viaje.
Sin ella no habrías emprendido el camino.
Pero no tiene ya nada que darte.
Aunque la halles pobre, Ítaca no te ha engañado.
Así, sabio como te has vuelto, con tanta experiencia,
entenderás ya qué significan las Itacas.
Fuente de la foto.
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Etiquetas | Ítaca Cavafis boda



34 argumentos:
qué bonito!
Hermoso poema.Gracias por entrar por mi blog.
Por cierto me tomo la libertad de añadirte a mi lista de blogs.Hace algunos años solía subir a Vascongadas,normalmente a San Sebastian,tanto Guipuzcoa,Vizcaya como Álava son hermosas tierras.Un saludo.
La belleza siempre está ahí, para descubrirla, para volver a ella, para donarla.
Como haces hoy, que nos regalas ese trozo hermoso, siempre actual, eternamente bello.
Cuando tenía los 18, más o menos (tiempo ha) un amigo cargaba con Cavafis como algo suyo. Yo no entendía ese amor, hasta que pude comprender, pasado el tiempo, nuestras Ítacas personales y la hermosura de textos como éste.
Fernando
Kavafis es un poeta muy apasionado. Lo primero que leí de él, fue gracias a un libro de un paisano tuyo: (no sé si es correcta mi escritura) Terexi Moix, autor de una novela sobre los amores Cleopatra y Marco Antonio ("No digas que fue un sueño"), en cuyo prologo aparece el poema dedicado a Marco Antonio “El Dios abandona a Antonio”, de Kavafis.
Y después me lo googlée (a Kavafis) y fui a dar con Ítaca y con otro que me mató: la Ciudad.
"Dices: Iré a otra tierra, hacia otro mar
y una ciudad mejor con certeza hallaré.
Pues cada esfuerzo mío está aquí condenado,
Y muere mi corazón
lo mismo que mis pensamientos en esta desolada languidez.
Donde vuelvo los ojos sólo veo
las oscuras ruinas de mi vida
y los muchos años que aquí pasé o destruí".
No hallarás otra tierra ni otro mar.
La ciudad irá en ti siempre. Volverás
a las mismas calles. Y en los mismos suburbios llegará tu vejez;
en la misma casa encanecerás.
Pues la ciudad es siempre la misma. Otra no busques –no la hay
ni caminos ni barco para ti.
La vida que aquí perdiste
la has destruido en toda la tierra"
Un abrazo
PS La foto que ilustra tu post, es hermosa
En su línea, don Fernando. Seguirá usted sorprendiéndome agradablemente. ¡Y lo que aprende uno de aquello que le sorprende! Gracias
La fuente de inspiración en los clásicos es inagotable, por eso es agradable encontrarse con estas recomendaciones para aprender, para no decaer, para seguir a pie de teclado.
Un saludo
Fernando: Que buen poema y que inspirador! Me encantó!
Un abrazo
Es el poema de mi vida. Devuélvemelo, bribón.
:)
Este poema siempre que lo leo o lo escucho, me llena de ganas de conocer una Itaca o un cachito pamí.
Besicos muchos.
Cómo me gusta este poema!
saludos brasileros desde argentina!
Al final lo mas bonito es el camino, mas incluso que la meta. ;)
Un beso!!
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Un largo camino el que cada un otiene por delante de sí sin saber ni donde ni cuando ni en qué condiciones se terminará. que el tuyo sea lo más llevadero posible, aunque me gusta cuando hay dificultades que vencer porque es de donde ma´s se extrae. bss.
Pide que el camino sea largo...
Besos
Javier.
Muy amable, como siempre. Ahí, el primero.
Un saludo.
Francotirador.
Un verdadero placer tu visita, y gracias por añadirme a tu lista.
Nos leemos.
Marichuy.
Muchas gracias por la curiosidad ;)
Que hermoso poema. La ciudad irá en ti siempre. Esa imagen que heredamos de los griegos: la ciudad, la vida, el alma, el amor... La ciudad, como el viaje, pide siempre mirar hacia lo que hay más allá de la vista y los sentidos.
Kavafis y Grecia, para los cautivados por el aire de Levante.
Un abrazo.
Mikel.
Aquí todos somos aprendices, y todos aprendemos de todos.
Ahora, lo de llevarse la sorpresa ya es cuestión de ser hombre de bien.
Un abrazo.
Arruillo.
Es infinita la inspiración que producen los clásicos y los que inspiraron a los clásicos. Podríamos estar durante siglos al pie del teclado, ¿no es así?
Muchas gracias por estar ahí.
Eliane.
Por eso son las raíces de nuestra lectura y nuestra escritura: nos inspiran.
Un abrazo.
Lula.
Me encanta el piropo. Por eso mismo tendré que devolvértelo.
Y no me extraña que lo sea, por cierto.
Nani.
Bueno, creo que tienes una preciosa Ítaca en la que gobiernas con mano dulce y poética. ¿O no? A mí me lo parece, al menos.
Besicos.
Ju.
Muchas gracias por este comentario.
Nos leemos entre lusos y brasileiras de adopción :D
Un saludo.
Escritora.
En efecto, en los viajes amo tanto (o más, según los casos) el tránsito que el destino.
El estado de tránsito es la característica del viajero y de quien afronta su vida y el futuro con serenidad.
Muchas gracias por la visita.
Un beso.
Wode.
Es una gran contradicción la que se nos plantea: por un lado quisiéramos paz y quietud ininterrumpidas, y el no news, good news; pero, por otra parte, necesitamos retos y barreras que saltar porque, como bien dices, en el fondo es de donde sacamos y ganamos lo mejor de nosotros mismos.
Y hay que aprovechar al máximo las escalas en el camino.
Un besazo.
Mita.
Sí, cuanto más largo mejor, pero cuidado con las condiciones.
Con memoria y salud. Si no, como dijo aquél, yo me apeo en la próxima.
Que nos sigamos viendo lejos en el tiempo, Mita.
Un beso.
Ítaca está muy bien, sí. Pero, en una era donde hasta los versolaristas más intelectuales como usted, don Fernando, se echan al monte de los blogs y las nuevas tecnologías, ¿no habría que pedir a la poesía algo más de calle, algo más de pringue, algo más de compromiso? A usted y sus acólitos blogerianos... ¿no les entra nunca el sarpullido de la ranciedad? ¿no les aburre lo bello per se? Y aún usted es autor. Otros, meros vouyeres de su quehacer. ¿No?
Por cierto. soy SOLOMILLO BARBACOA, para servir a Dios y a usted.
Siempre hay que pedir que el camino sea largo porque lo importante es el camino. Y las personas con las que lo hacemos. Al final, el destino (real y metafóricamente) es un poco lo de menos. Lo que sucede es que tardamos mucho en enterarnos.
Don Solomillo.
Lo cierto es que lo bello per se no sólo no me aburre, sino que cada día me atrapa más. Quizá porque cada día (no siempre, pero con frecuencia), descubro algo bello que no conocía, o en lo que no me había fijado, o no había leído o escuchado. Servidor está pringado completamente, pero por culpa de Stendhal.
Esta es su casa para lo que guste.
César.
Mi lucha en la vida es intentar que aquello que decía un personaje de nuestro admirado García Márquez, «la sabiduría nos alcanza cuando ya no nos sirve para nada», no se cumpla tan indefectiblemente.
Yo creo que no hay un destino, siquiera: todo es camino, de principio a fin. Y quienes nos acompañan, lo definen.
Una maravilla. Leo a Kavafis de vez en cuando. Su lenguaje límpio y lleno de imágenes me emociona. No impone. Te deja escuchar su voz.
Raquel.
Daría cualquier cosa por ser uno de esos geniales autores que consiguen desaparecer y dejar las palabras a solas con el lector. Kavafis es uno de ellos.
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