domingo, noviembre 22, 2009

Más lecturas atrasadas

Sigo con la puesta al día de las últimas buenas lecturas que he podido arrancarle al tiempo.

Revista Trama y Texturas

Mi revista cultural favorita llega a su número 9 en forma de carambola. Como es costumbre, sus contenidos se ordenan con títulos que hacen referencia a algún tema concreto, y en este caso ha sido el medio de vida habitual de El Buscavidas.

¿Será intencionada esa relación entre el modo de vida paralegal y precario y el mundo del libro? ¿O será mero fruto de la calenturienta imaginación de este servidor de ustedes?



En todo caso, les dejo aquí el índice de su contenido para que juzguen por sí mismos. O, si prefieren el estilo radical, al estilo de Baroja: «Dejemos las conclusiones para los idiotas».

01_RETACADA Editorial

02_CARAMBOLA

Siempre que estoy a punto de publicar un libro Mark Twain

03_RESBALAMIENTO

Esta cultura en esta crisis Pedro A. Vives

Bienvenida la crisis Guillermo Schavelzon

Falsos dilemas Alejandro Katz

Tres crisis en una: el periodista cultural (y 2) Esteban Hernández

De cómo la digitalización ayudará al sector editorial a llegar al territorio del gran consumo Ana Rubín y Felipe Romero

La edición académica: de texto a libro Federico Ibáñez Soler

04_CUADRAJE

El paseo de la Consolación Íñigo García Ureta

05_RECORTE

Un “thriller” en diez capítulos Robert McCrum

Ser libro Adolfo García Ortega

El verdadero avatar del libro electrónico Javier Candeira

06_CABAÑA Libros y blogs



El de los libros

Mientras reseñaba el número de la revista anterior me ha venido a la mente un delicioso relato de Zweig que saboreé lentamente y con fruición a finales del verano. Mera asociación de ideas; aunque también influirá el hecho de que uno de los editores de la revista reseñó dicho relato tiempo atrás.

Mendel el de los libros, de Stefan Zweig.
Título original: Buchmendel.
Traducción de Berta Vias Mahou.
Acantilado Editorial, 2009.



Una situación imprevista lleva al narrador, del que nada y mucho se dice, al Café Gluck, que visitó mucho tiempo atrás. Tirando del hilo de los recuerdos, del porqué de su visita a dicho café, nos presenta a Jakob Mendel, un viejo judío ruso que se convirtió en una leyenda en la Viena de entreguerras por sus conocimientos sobre catálogos de libros y su memoria prodigiosa. Describe el gran valor personal de este librero sui géneris (su despacho es un velador del Gluck) y lector compulsivo, contando su historia y sus hechos.

Poco después de estallar la Gran Guerra, Mendel acaba siendo detenido y deportado a un campo de prisioneros durante dos años, acusado de traición al Imperio, tras lo cual acaba siendo sólo una sombra perdida de su pasado en espera de un final inevitable. «Mendel ya no era Mendel, como el mundo ya no era el mundo».

La prosa de Zweig en esta parábola del pueblo judío y su destino final es neta, cristalina, sin filigranas, pero elegante y humana. Un modelo.

Como señalan en El placer de la lectura, Mendel el de los libros «es un cuaderno breve de rápida y apasionada lectura recomendable para cualquier persona que sienta aprecio por el género humano». Y pasión por los libros, añadiría yo.

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20 argumentos:

El futuro bloguero dijo...

Me encantó en su día, (hace mucho) el Fouché de S.Zwieg, así que intentaré buscar el Mendel el de los libros, que apetece.

Un abrazo, Fernando

marichuy dijo...

Fernando

Se mira muy buena e interesante la revista Texturas.

Paul Newman, muy joven ¿"El buscavidas"? con ese título no me suena, pero por la escena pareciera ser "The Hustler", algo así como la primera parte de "El color del Dinero" (esta de Martin Scorsese y que me fascinó, por cierto).

Este escritor Stefan Zweig, qué buen biógrafo es. Yo, al igual que El futuro bloguero, leí en la Universidad su biografía sobre Joseph Fouché. Qué historia y qué tipo ese hombre: inteligencia, genio político y amoralidad, a partes iguales (ahora los políticos nomás son amorales, pero el genio como que les escasea).

Un abrazo

virgi dijo...

¡Vaya con S. Zweig y su Mendel! A principios de septiembre colgué un post con este libro y me dijiste que lo tenías pendiente de leer...¿verdad que es precioso, dentro de lo desesperanzado que también es?
En cuanto a la revista, yo no la conocía, gracias por la referencia, no sé si camina por estas latitudes.
Un abrazo...y muak!

Luciana dijo...

El buscavidas, es un título muy interesante, y un adjetivo bastante común en mi país.
Paul Newman joven, un placer.
Besos.

Dante B. dijo...

preparo un viaje,
por tanto: nervioso estoy

telegrámático
teledramático

odio viajar,
pero me gusta estar

Javier dijo...

pues parece todo tan interesante...

neurotransmisores dijo...

Son interesantes los libros que se dejan leer varias veces y que cada nueva vez dejan una sensación de haber descubierto algo nuevo.

Saludos.

Arruillo dijo...

Ahí estamos, no sé si llegaré algún día a ponerme a la altura que marcas, es tanto lo que pretendo hacer.
Un saludo

Lucía dijo...

Me gusta esta editorial, está publicando mucho de Zweig, por el que siento un especial cariño. El primer libro que compré en la librería de viejo a la que suelo ir fue uno suyo: "Amok". No conocía al autor y lo escogí porque me gustó la edición: tapa dura en tonos marrones con una máscara africana en la portada. Además la edición era del año 38 de la Editorial Apolo, y por aquel entonces JC tenía una cafetería que se llamaba Apolo... una cosa llevó a la otra y desde entonces he ido leyendo de vez en cuando a Zweig pero este que reseñas en concreto todavía no he tenido el placer de leerlo. Lo buscaré.

Un abrazo.

Fernando dijo...

Futblo.
Es un pequeño y maravilloso libro. Seguro que te encantará.
Un abrazo.

Fernando dijo...

Marichuy.
Sí, la escena es de The Hustler. Ocurre que en España, al menos, The Hustler fue traducida como El buscavidas, de la que, efectivamente, El color del dinero fue continuación.
Zweig fue terriblemente polifacético: biógrafo, ensayista, novelista... Absolutamente envidiable. Con los políticos de hoy hubiera sido, además, un gran satírico.
Un abrazo.

Fernando dijo...

Virgi.
No tenía previsto leer el Mendel... tan pronto, pero sin duda tu entrada le adelantó hasta la primera posición. Muy poco después lo abordé con un maravilloso resultado. Así que muchas gracias, Virgi.
En cuanto a la revista creo que la puedes conseguir en la librería La Isla, de Santa Cruz. Y a través de la red.
Un gran beso.

Fernando dijo...

Luciana.
Supongo que no tanto como otros más actuales ;)
Pero, en efecto, es todo un placer; joven o viejo.
Un beso.

Fernando dijo...

Dante.
Lo cierto es que yo adoro viajar y el estado de tránsito.
Ya veremos cuál ese destino en el que vas a estar.
Bonne chance et bon voyage.

Fernando dijo...

Javier.
Como tantas otras miles de cosas en este mundo. Lo duro es elegir.

Fernando dijo...

Alejandro.
Releer, a ciertas alturas de la vida, empieza a ser imprescindible. Así me ocurre a mí, al menos. Descubrir sobre lo descubierto deja una sensación de riqueza consolidada, no fugaz ante otros mundos por recorrer.
Un saludo.

Fernando dijo...

Arruillo.
Ojo, que yo no marco altura ninguna. Son unas humildes recomendaciones de aprendiz. Son como esas cosas que se cuentan los niños en los patios de recreo: sus descubrimientos en la vida, sus sensaciones, todas nuevas y únicas. Entusiasmo y humildad. Algo de lo que nos une, ¿verdad?
Un abrazo.

Fernando dijo...

Lucía.
Es una joyita, ya verás.
Y, en efecto, los de Acantilado se están desmarcando con unas joyas increíbles. Tengo varios de Zweig leídos en estos últimos años que, por falta de tiempo y atolondramiento, no he podido reseñar ( La impaciencia del corazón, Veinticuatro horas en la vida de una mujer y Momentos estelares de la humanidad).
Un abrazo.

Ra dijo...

Chapeau.

Fernando dijo...

Muchas gracias por el comentario y la visita, Ra.
Daré una vuelta gustosa por el Cómputo.