lunes, enero 25, 2010

Tiempos modernos

Jacinto G.: cincuenta y seis años, dos hijos, viudo.

Buena presencia, rubio, con alguna cana encubierta, cabello ondulado. Un poco Bastante gordo. Restos de un pasado lleno de vacía belleza. Pasado fácil de adivinar.

Su hija, de diecisiete años, estudia. Comparte piso con un grupo de amigas en otra ciudad. Otra ciudad lejos de ésta: hubo un tiempo, cuando las industrias griseaban el cielo con sus chimeneas aceleradas, en que el dinero corría por las calles; hoy no corren ni las ratas.

Su hijo, de veinte años, trapichea. Vive con una chica en el piso de ella, con el sueldo de ella.

Jacinto no trabaja. Más bien, trabaja en lo que puede, en algunos programas del Inem, ayudando a los de las mudanzas, repartiendo folletos... Pasa las horas muertas en un bar, donde también come por un precio de caridad. Su único contacto verdadero con semejantes. La dueña, en un tiempo (en el tiempo de la belleza arrogante y vacía) despreciada por él, no tiene corazón para impedirle la entrada.

Aire algo chuleta, aunque tímido, de hablar trémulo. La vestimenta vieja, muy vieja; calza unas wambas del tiempo de Wamba.

Lee el papel del paro con mucha dificultad. Dice que tiene mala vista y necesita las gafas que se le han olvidado. En realidad, casi no sabe leer.


«Ojalá entre a trabajar en esto. Pero no sé. Es que nunca me toca». No hay resentimiento; ni siquiera resignación. Nada. No hay nada.

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50 argumentos:

Robert A. Larrainzar dijo...

Dura perspectiva la que narras, pero una realidad que está atañendo a cuatro millones de personas en el Estado con sus respectivas familias.
Me ha encantado. También te doy las gracias por tu visita a mi castillo de las fechorías insanas, ja ja.
Un fuerte saludo y nos seguimos leyendo.

Antonio dijo...

Sí, seré siempre un gandul y lo celebro, mientras mi cerebro sea la jaula del pájaro azul.
Ánimo:P

El futuro bloguero dijo...

Espero que mi estancia en el INEM dure menos...

Voy para tres meses, jeje

Alejandro Kreiner dijo...

Un post que refleja la dura vida de miles de personas... hasta el resentimiento también tiene fin.

Saludos.

Javier dijo...

así es la vida para muchas personas de dura y, a veces, injusta :(

marichuy dijo...

Fernando

Muy tristes estos tiempos modernos. Hallarse desempleado después de los cincuenta e intentar conseguir un nuevo empleo, es una empresa difícil, siendo que esta es la época en la que se glorifica a la juventud y se desdeña al vejez… o en todo caso, se le trata de cubrir con botox y bisturí (pero si se está desempleado, pues ni para cremas antiarrugas alcanza)

Un abrazo

Montxu dijo...

Vaya! mira por dónde a "el futuro bloguero" le gano, será lo único en lo que tengo "fortuna" seis meses de tortura. En fin.


Agur un saludo.

eva al desnudo dijo...

La fotografía es preciosa y triste a la vez (¿En Francia?).
Sin embargo discrepo en algo, creo que si hay resignación, que no indiferencia. Es duro.

Besos Fernando.

Raúl dijo...

Magnífico Fernando. Romántico casi. Me ha encantado.

Salud!!

Eliane dijo...

Bien Fernando...dura y cruda realidad de todo el mundo! Tu hablas de España... aqui es lo mismo! Pero creo que no hay que perder la esperanza!!!!! Los "viejos" como dicen, podemos hacer MUCHAS cosas!
Un abrazo grande

María dijo...

No sé Fernando,

A mi me dan muchísima pena todos todos los Jacintos que deben andar por ahí medio arrastrandose por las calles. Estamos viviendo unos tiempos bastante lúgubres para demasiada gente. Hasta los que somos tan afortunados como para no padecer nada eso, empezamos a sentir cierta culpabilidad por lo desproporcionada que es la fortuna con unos y con otros.

Un retrato, con poca luz, pero buen enfoque. ;-)

Muchos besos, Frenando.

Magda Díaz y Morales dijo...

Es triste, muy triste, Fernando. Y hay millones de seres humanos en el mundo con este problema que los sume en la depresión total... en la nada, como bien dices.

Da miedo el futuro.

Raquel dijo...

Así es. Como dice Robert, esa es la realidad de muchos. Y es duro. Todo ha cambiado y sólo estamos siendo espectadores de las primeras etapas, creo.

José Núñez de Cela dijo...

No hay marcha atrás, ni sirve la autocomplacencia de volver la mirada a un tiempo pasado, supuestamente mejor.
Mirar sólo hacia adelante en esas situaciones puede parecer terrible, porque la perspectiva no es (será?) atractiva, pero es la única solución, difícil, muy difícil de armar.
Y los poderes públicos nos ofrecen un consuelo hueco y vacío, apenas palabras gastadas o recomendaciones de espera de tiempos mejores.

Ra dijo...

Es que los tiempos modernos van en wambas, Don Fernando :)

Noemí Pastor dijo...

Me ha gustado mucho. Te va este estilo.

virgi dijo...

Sin entrar directamente has perfilado una silueta real y bastante triste.
Me ha gustado mucho cómo vas desgranando las situaciones hasta llegar al final.
NADA.
Sí, muy descorazonador.

Un abrazo grande que no falte, aún en estos tiempos

WODEHOUSE dijo...

Parece que si no tienes exito no eres nadie, eres invisible.
casi todos somos jacinto y nadie está exento de serlo en algún momento de la vida, aunque sepamos leer.

LA CASA ENCENDIDA dijo...

Me ha resultado muy familiar, ¿será que a los Jacintos los vemos todos los días?
Bonito relato.
Besicos muchos.

Fernando dijo...

Robert.
Muchas gracias por apreciarlo. En efecto, nos leemos.
Un saludo.


Antonio.
No se te ocurra perder ese pájaro.
Abrazos.

Fernando dijo...

FutBlo.
Creo que no es el mismo caso, ni mucho menos.
Paciencia y ánimo, amigo.

Alejandro.
Es cierto: hasta el resentimiento y la resignación se acaban. Me ha tocado estar en la selección de personas como ésta, y he visto ese vacío.
Un saludo.

Fernando dijo...

Marichuy.
El problema es más grave, o prácticamente insoluble, si además la persona desempleada no tiene estudios ni cualificación, por poca que sea. Es gente condenada a ir tirando hasta que consiga una jubilación mal pagada.
Los tiempos modernos no perdonan a los que no se enganchan a tiempo a este tren de alta velocidad.
Un abrazo.

Javier.
Creo que la vida es casi siempre injusta: en algunos casos porque se castiga demasiado y en otros porque regala demasiado. Pocas veces se da el término medio.

Fernando dijo...

Montxu.
Como le he dicho a Fut, no es el mismo caso.
Fuerza y ánimo, pues.
Un abrazo.

Eva.
En efecto, la foto está tomada en Francia. Ese ouvert, supongo ;)
A veces ni siquiera hay resignación, sino un insensible dejarse llevar.
Es duro, muy duro.
Un beso.

Fernando dijo...

Muchas gracias, Raúl.
Es un placer
Eso: ¡salud!

Eliane.
Por supuesto. Pero para quienes reparten el trabajo hoy en día, la edad es más una carga que una ventaja. Quizá podamos cambiar las cosas. Yes, we can, dicen por allá arriba. Ya veremos.
Un fuerte abrazo.

Fernando dijo...

María.
Como dice Javier, la vida es injusta; y como he matizado yo, algunos tenemos quizá hasta demasiada suerte y otros demasiada poca. No debería ser cuestión de culpabilidad, sino de responsabilidad: quienes tenemos suerte, también tenemos el deber de contribuir a mejorar las circunstancias de quienes no la tienen. Cada cual poco podemos hacer, pero juntando esos pocos se consigue un mucho.
Muchas gracias por tus palabras.
Un beso.

Magda.
Pero no por ello tenemos que arrojar la toalla. El miedo se supera. Y creo que el mundo ha salido de situaciones peores, por mucho que digan que es la peor crisis desde hace mucho tiempo.
Un poco de confianza en nosotros mismos no vendría mal.
Un abrazo.

Fernando dijo...

Raquel.
Creo también que son las primeras etapas, pero confio en que sean las más duras. Los cambios a mejor tambien empiezan por un empeoramiento de la situación antes de verse los frutos.
No suelo ser el rey del optimismo, pero quiero créer que sea así.

José.
Desde luego, poco podemos esperar de los poderes públicos. Si de ellos dependiera todo, estaríamos apañados. O hacemos el cambio desde abajo, o no hay futuro. El cómo es la cuestión.

Fernando dijo...

Ra.
Es que desde Wamba hasta hoy, poco hemos cambiado. O nada.

Noe.
Veo que el lenguaje pseudofuncionarial puede ser un filón. Gracias, maestra.

Fernando dijo...

Virgi.
Es fenomenal que aprecies la forma y el fondo. Triste y descorazonador, como la realidad.
Tus comentarios son agua en tiempos de sequía, querida Virgi.
Que no falten los abrazos, y en abundancia.

Fernando dijo...

Siouxie.
Todos somos Jacintos en potencia, y mientras sea así somos invisibles. Algunos llegan a serlo en realidad: entonces se hacen visibles. Al menos para quienes tienen que ver con ellos, de una manera u otra. Yo he tenido que tratar con unos cuantos.
Un beso muy visible.

Nani.
Llegan a ser familiares, en el norte o en el sur, pero en unas zonas más que en otras.
Muchas gracias. Me alegro de que te guste.
Un beso.

Mita dijo...

La llorona no tiene palabras.

JM dijo...

A veces,a los blog se llega jugando al billar-blog:de "carambola".Llego hasta el tuyo y me encuentro la realidad, como todos bien decís. Hay algo que no me cuadra: jubilaciones anticipadas para gente más joven que Jacinto, y a la vez, noticias de que curraremos hasta los 70, si la hipoteca o las necesidades de los hijos así nos lo piden, que nos lo pedirán...¿No es absurdo?.Y,otra cosa, no creo que no haya nada, creo más bien que tanto dolor no le cabe y simplemente ya no es él quien lo percibe, lo hacen quienes de verdad, como tú, le miran a los ojos...¡Un saludo!.

eva al desnudo dijo...

Ese ouvert, efectivamente. Ya sabes cuanto me gustan los detallitos.

maite dijo...

si hay algo, frustración crónica

un beso

Fernando dijo...

Mita.
Pues es decir muchísimo. Conecto muy bien con ciertas lágrimas.

Fernando dijo...

JM.
Esas maquinaciones macroeconómicas aparentemente contradictorias están muy bien planificadas; pero no para la prosperidad general, sino para el beneficio de unos cuantos.
En realidad, no sé qué es lo que sienten los Jacintos, porque, aunque los veo y los he tenido cerca, tengo la enorme fortuna de no ser uno de ellos.
Muchas gracias por esta carambola y por tus palabras.
Un saludo.

Fernando dijo...

Eva.
Lo mejor de todo es saber que se aprecian.

Fernando dijo...

Maite.
Y supongo que incurable. Quizá se pueda paliar, en parte, pero nada más.
Un beso.

Susana S dijo...

Y qué me dices de las mamás que se dedican a su familia de lleno, se olvidan de la carrera profesional porque se "emplean" en casa, en donde habitualmente quien les pregunta por la ocupación invariablemente les dice: ¿y tú no estás trabajando verdad?
De pronto un giro del destino (o de la mirada del proveedor de casa a otras faldas) hace que la mamá se encuentre "desempleada" porque las condiciones del contrato se han rescindido. Pero la mamá se volvió obsoleta en su profesión así que tiene que inventarse mil nuevas "chambas" como decimos por acá, y escribir es una de ellas... A sacarle provecho al talento creativo y al capital humano, que cuando salimos de la zona de confort, es cuando empezamos a romper paradigmas y nos volvemos creativos.

Un beso para ti mi querido amigo

Arruillo dijo...

Muy bien Fernando, bien visto ese Jacinto, para que no nos perdamos en la vorágine cotidiana y se nos olviden tantos y tantos jacintos con los que a diario nos cruzamos. Metes además una cuña que no es baladí: esos hijos, esa situación con la que también convivimos sin darle importancia, pero que tanto daño está haciendo en la sociedad. Me llegan al alma estos personajes y procuro tenerlos en cuenta siempre que puedo.
Un saludo Fernando

Mafalda dijo...

...

No me concibo sin hacer algo, no me encontraría, perdería algo de mí.

Vendrá el momento en que deje de hacerlo. Valorar el trabajo por sencillo que este sea es primordial, aquellos que no lo tienen y lo necesitan nos cachetean en silencio.

Un saludete para ti.

Mafalda

v dijo...

Melaconlía, triste realidad

Lula Towanda dijo...

En estos tiempos, tristemente, florecen mucho estos jacintos

Eva- La Zarzamora dijo...

No te conocía esta faceta.
Lo peor de todo sea tal vez perder hasta el sentido de la resignación.
No hay nada peor que resignarse.
Un abrazo.
Me gustó mucho este relato.

Fernando dijo...

Susana.
En efecto, son menos visibles que los Jacintos, porque tienen menos posibilidades de retirarse a una retaguardia. Lo que también ocurre es que las mamás tienen por regla general muchos más recursos personales que los papás, sobre todo más coraje, y salen adelante como sea, con todo el esfuerzo y el sufrimiento que los papás no suelen soportar.
Un beso, luchadora.

Fernando dijo...

Arruillo.
En efecto, ¿cómo no tener en cuenta a las personas que sufren, o a quienes tienen menos suerte que nosotros? Tienes toda la razón: no son sólo los Jacintos quienes padecen la mala suerte, sino todo su entorno. Y todos somos todos en algún momento de nuestra vida.
Un saludo.

Fernando dijo...

Mafalda.
Lo importante es valorar todo lo que tenemos en la vida.
El trabajo es una maldición bíblica, pero también la vida es dura, como lo es el amor a veces, la educación... todo lo que no sea lucha suele ser poco valioso en nuestra existencia. Lo regalado tiende a perder valor.
Que sigas haciendo algo por mucho tiempo, amiga Mafis.

Fernando dijo...

V.
La realidad, muchas veces más increíble que la ficción.
Gracias.

Fernando dijo...

Lula.
También se les ve por las calles en tiempos más prósperos. Los jacintos son los del vagón de cola, quienes no llegan nunca a lo mejor en los buenos tiempos, y quienes primero caen en los malos.

Fernando dijo...

Eva.
Muchas gracias. Por el comentario y por reaparecer.
No hay nada peor que resignarse, cierto; en esos rostros se llega a ver lo natural que les resulta su situación, como si otra cosa fuera imposible.
Un abrazo.

natalia_paperblog dijo...

Buenas tardes Fernando,

Quisiera disculparme, pero no he encontrado otra manera de contactarte que a través de los comentarios.

Soy Natalia, de Paperblog. Me pongo en contacto contigo para invitarte a conocer el proyecto Paperblog, http://es.paperblog.com, un sevicio de difusión cuya misión consiste en identificar y dar a conocer los mejores artículos de los blogs inscritos ,que sino, se diluyen entre la masa antes de llegar a los oportunos lectores. " Territorio enemigo" se adapta a nuestros criterios y creo que tus artículos resultarían muy interesantes a los lectores de "Cultura"

Espero que te motive el proyecto que iniciamos el mes pasado con tanta ilusión. Échale un ojo y Mientras, no dudes en escribirme para conocer más detalles.

Un saludo de todo el equipo,

Natalia -natalia@paperblog.com
Responsable Comunicación Paperblog